Importancia de la información.


Por: J. M. del Río

“(…) se incrementan las campañas propagandísticas contra la Revolución, cuyo último ejemplo es el desproporcionado tratamiento mediático y la tergiversación del ya controlado brote de cólera en la provincia de Granma, para desprestigiar el sistema de salud cubano y sus logros, reconocidos a nivel mundial” . Fragmento del discurso pronunciado por Raúl Castro, el pasado 23 de julio en la Asamblea Nacional.

 

De vivir Vd. en La Habana o en cualquier otra ciudad de Cuba no tardaría en insertarse en lo que popularmente llamamos “la psicología del cubano”. Algo muy significativo para nosotros resulta estar bien informados, no importa la posición  política, social, económica, de género, color de la piel, religiosa, equipo deportivo al que uno sigue, organización a la que pertenece o cualquier otro aspecto que pudiera indicar algún tipo de diferencia a la hora de actuar. Quizás para cualquier otro mortal, no importa de que rincón del mundo provenga, eso sea también muy importante, pero como cubano debo referirme a lo que se.

Para poder apreciar ese interés informativo no tiene más que presentarse a cualquier hora del día en una bodega[1] cubana, o en una panadería,  o en una parada de ómnibus o en cualquier lugar donde se forme una “cola” para adquirir cualquier tipo de producto o recibir algún servicio. Si, no se asombre, nosotros hacemos cola para todo o para casi todo, quizás por hábito; recuerde que nuestro país ha sido víctima de un brutal bloqueo económico por más de 50 años. Desinhíbase,  actué dispuesto a conversar con cualquiera de las personas que allí se encuentran y a los cinco minutos de estar allí seguramente que contara con varios amigos y podría ponerse al día de lo que sucede en ese barrio, en el municipio, en la provincia, en el país y en cualquier lugar del mundo. Claro le recomiendo no equivocarse: es importante que llegue allí en son de paz y con buenas intenciones. Los que han llegado en son de guerra o queriéndose pasar por listos han recibido su merecido escarmiento.

Allí podría  conocer sobre los conflictos matrimoniales de   una pareja que vive “en la casa que está junto a la panadería”, o del diploma de oro que obtuvo “el hijo de la vecina de enfrente” al culminar sus estudios en la escuela de medicina, o del accidente que tuvo lugar en algún lugar de Cuba por negligencias del chofer que manejaba a exceso de velocidad de forma irresponsable o del último atentado terrorista en Siria o de las declaraciones  falaces sobre Cuba que hizo el Presidente Obama (o el candidato Republicano) en su última visita al Sur de la Florida o cualquier otro “incidente” por el estilo. Ahí se entera uno de lo humano y de lo divino.

Claro está que las fuentes de información son disímiles. Los que se despiertan temprano escogen entre  los noticieros matutinos de la Radio y la TV cubanas tales como “Haciendo Radio” (Radio Rebelde), “A primera hora” (Radio Progreso), o  media hora de “Radio Reloj” o la “Revista Buenos Días” por el canal Tele Rebelde o quizás prefieran una emisora local. Otros utilizan los celulares e intercambian mensajes. A la Internet masiva no hemos llegado. No olvidar que somos una isla que no tiene acceso a los cables submarinos que pasan cerca de nuestras costas y no es lo mismo transitar por un caminito vecinal (que es el que le toca a nuestro país) que por una supercarretera de 8 vías.  Los periódicos que llegan un poco más tarde confirman algunas de esas noticias y publican además artículos de fondo con investigaciones y/o reportajes sobre temas de interés. No piensen Uds. que nuestros medios complacen siempre los intereses de sus lectores, radioyentes o televidentes. Muchas veces se quedan cortos y eso también se comenta y se critica abiertamente en los antes citados lugares públicos. Claro que hay también los que más bien se desinforman escuchando la mal llamada “Radio Martí” o alguna que otra emisora de radio o TV que eventualmente puede ser captada en Cuba (Por supuesto que  no me refiero a la mal llamada TV Martí, porque esa es la TV que no se ve, no importa cuanto gaste el Gobierno de los EE.UU. en su intención de que se vea) y quieren dar “el palo periodístico” en la cola con la noticia estridente, sensacionalista y generalmente insidiosa del momento, según la línea anticubana que indiquen los que dirigen “el negocio”.

 

En una de esas “colas” fui testigo de un muy interesante intercambio entre una persona de unos 60 años, con evidentes puntos de vistas contrarrevolucionarios y otra más joven, que con sólidos argumentos defendía la Revolución. El primero llegó a la “cola”, preguntó quien era la última persona y al poco rato, se dirigió al segundo, a quién obviamente conocía y le dijo:

-Fulano te enteraste de “la epidemia de cólera que está afectando a todo el país”, ¿Tú sabes donde hay más casos?

El aludido ni corto ni perezoso le “desarticuló”  la diatriba con una rápida y avispada respuesta:

-Seguramente que en Radio Martí que es donde tu buscas la información. Tú no estas al corriente de que el Gobierno Revolucionario ha publicado dos notas informativas en la prensa nacional (la primera fechada el 2 de julio y la segunda el 13 de julio) sobre el brote de enfermos de cólera cuya presencia se detectó en el Municipio Manzanillo, Provincia Granma,. Que además la radio y la TV de ese territorio han estado informando cotidianamente a la población sobre la situación epidemiológica en esa zona y en especial, las medidas preventivas e higiénicas a cumplir.

-Claro que a tu “bien (des)informada fuente” no le interesa divulgar que el brote está controlado, que hasta ese momento existían un total de 158 personas a las que se le confirmó la presencia del Vibrio Cholerae, que por las medidas tomadas el brote epidémico se encuentra disminuyendo, sin evidencia de propagación y algunos pocos casos aislados que se han detectado en otras regiones del país, son personas que se infectaron inicialmente en Manzanillo, han sido tratadas oportunamente y no existe diseminación de este brote.

El intercambio se generalizó. Algunos “especialistas” de cola señalaron que en ésta época del año, con motivo del inicio de la temporada de lluvias en la primavera y su continuación en los meses de verano, tradicionalmente se incrementaban en el país los casos de diarreas. Que antes de la Revolución, la gente del campo y las personas más humildes de las ciudades y pueblos, que eran los que más sufrían esa situación por las condiciones de falta de higiene  en que vivían y la falta de médicos y de medicamentes,  llamaban a esas diarreas “el mayito” (por el mes de mayo), cuando en realidad se trataba en muchos casos de la gastroenteritis (infección intestinal), que deshidrataba a los niños y a los adultos mayores en poco tiempo produciendo la muerte en algunos casos. En esa época muchos niños fallecían en sus primeros años de vida por esa causa.

Eso felizmente, es cosa del pasado y aunque no se ha eliminado completamente, hoy nuestro pueblo tiene a su disposición un médico en cualquier rincón de nuestro país por apartado que sea, y actualmente hay más de 15 médicos por cada uno de los 3 mil que quedaron aquí en 1959, cuando el Gobierno de los EE.UU., patrocinador de la mal llamada Radio Martí, promovió y favoreció la salida del país de más de la mitad de los médicos que existían en Cuba en ese entonces. Hoy por hoy, con más de 75 mil médicos y una cifra considerable de estudiantes de medicina y de otras ciencias médicas, Cuba ha logrado alcanzar una expectativa de vida próxima a los 79 años y un índice de mortalidad infantil de 5 por cada mil nacidos vivos, por encima de muchos países del llamado 1er mundo. ¡Ya nadie muere en nuestro país por falta de atención médica!.

Y como nuestra filosofía es ayudar a los demás con lo que tenemos y no con lo que nos sobra, como la historia de la viuda pobre que contó Jesús a sus discípulos[2], muchos de esos médicos aportan sus conocimientos y ayudan a mejorar la salud pública en más de 30 países y en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) más de 10 mil jóvenes de países del tercer mundo se forman como Médicos. Contra esos resultados “disparan” sus improperios, sus calumnias y sus falsedades los alabarderos del imperialismo y su claque de allá y de acá. Como dijera el Presidente General Raúl Castro, el pasado 23 de julio en la Asamblea Nacional: “(…) se incrementan las campañas propagandísticas contra la Revolución, cuyo último ejemplo es el desproporcionado tratamiento mediático y la tergiversación del ya controlado brote de cólera en la provincia de Granma, para desprestigiar el sistema de salud cubano y sus logros, reconocidos a nivel mundial”[3].

 


[1] En Cuba llamamos “bodega” a los pequeños establecimientos para el expendio de víveres que existen en todos los barrios del país donde se adquieren los productos normados a través de una libreta de racionamiento, así como otros productos de venta libre.

[2] “Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; pues todos dan de lo que le sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir”. (San Marcos 12/43-44)

[3] Discurso pronunciado por el Presidente, General de Ejercito Raúl Castro, el 23 de julio de 2012, en la Clausura del IX Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Periódico Granma, 24/07/12.

 

 

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