De cómo se fabrica una campaña contra Cuba.


Por: J. M. del Río

Leo en el periódico Granma del miércoles 25 de julio una noticia que llama mi atención por lo que más adelante explicaré:

“Santiago de Chile, 24 de julio. Representantes indígenas denunciaron una fuerte represión policial contra la comunidad mapuche de Temucuicui, región de la Araucanía chilena, en medio de un proceso de recuperación de tierras ancestrales. Según el vocero de la localidad, Mijael Carbone, los Carabineros desalojaron en forma desmedida a decenas de nativos que habían ingresado de modo pacífico a terrenos que les habían sido usurpados, informó PL. Durante el desalojo hubo un alto número de detenidos y también personas heridas, señaló Carbone. Relató que fue tremenda la brutalidad con que se actuó y sin tomar en cuenta que había mujeres, niños y ancianos.”

El despacho de prensa continua; pero he querido reproducir la parte que más me impactó, porque desde hace años he estado siguiendo con admiración la lucha de los mapuches por sus derechos históricos. Los conquistadores españoles nunca pudieron dominar totalmente a este pueblo originario y abandonaron el intento de dominación de la región a mediados del Siglo XVII. A principios del siglo XIX, la  Araucania era un territorio mapuche, casi independiente y separado del resto del país. En 1861, el gobierno chileno comienza la ocupación total de la región buscando con ello la unión efectiva del territorio Chileno (lo que no pudieron hacer los conquistadores). A partir de la década de 1880 se desarrolló una nueva colonización europea, especialmente con población alemana y nórdica, forzando “acuerdos” con los indígenas. Siempre me he preguntado cómo fueron esos “acuerdos” y la obvia respuesta es que a tales tempestades siguieron los actuales lodazales. Me agrada por tanto imaginar, que Lautaro y Caupolicán aún desandan  los territorios de la Araucania.

Por otra parte en el mismo periódico Granma, pero de fecha  lunes 23 de julio 2012, aparece una nota de prensa con el siguiente texto:

“Un lamentable accidente del tránsito en el que fallecieron dos personas y dos resultaron heridas, se produjo este domingo 22 de julio a las 13:50 horas en la localidad conocida como la Gavina, a 22 km de la ciudad de Bayamo, provincia Granma. Según testigos presenciales, el hecho ocurrió cuando el conductor de un auto turístico rentado, perdió el control y se impactó contra un árbol. Los fallecidos son los ciudadanos cubanos Oswaldo Payá Sardiñas, residente en La Habana y Harold Cepero Escalante, oriundo de Ciego de Ávila. Resultaron lesionados el español Ángel Carromero Barrios y el sueco Jens Aron Codig, quienes sufrieron heridas leves y reciben asistencia médica en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente Carlos Manuel de Céspedes de la citada ciudad. Las autoridades investigan las causas del accidente.”

 Me llama poderosamente la atención que aparentemente al Gobierno Chileno le ha preocupado más el accidente  automovilístico ocurrido en la carretera cubana, que el serio incidente  que ocurre con 72 horas de diferencia en su propio territorio y que no es más que un reflejo del grave problema social que confronta el pueblo Mapuche desde que los españoles irrumpieron en su territorio. Claro, para el lector que no tiene los antecedentes, habría que señalar que los dos ciudadanos cubanos que lamentablemente fallecieron, integraban las huestes de la llamada “disidencia” cubana y los enemigos de la Revolución necesitan nutrir sus falacias con elucubraciones que ellos piensan podrían ser creídas.

La Revolución cubana, que comenzó en el año 68 del siglo antepasado, se ha caracterizado  por decir siempre la verdad. A eso nos enseñaron los próceres que desbrozaron el camino de la independencia, con Céspedes, Gómez y Maceo a la cabeza y con el pensamiento y la guía de Martí.  Fidel por su parte, fiel continuador de esas enseñanzas,  ha sido un abanderado de la verdad como la más poderosa arma de la Revolución y por mucho que han querido nuestros enemigos, la verdad se ha impuesto a pesar de los recursos que emplean, de los peones que mueven, de las técnicas que utilizan.

A raíz de la información sobre el antes citado accidente, se puso en movimiento el aparato de desinformación política-ideológica  del Gobierno de los EE.UU., que cuenta con su recua de “gregarios” prestos a seguir la voz del amo, con el único objetivo de tratar de desestabilizar al Gobierno Revolucionario cubano. Desde el sur de la florida surgieron de inmediato voces “que defienden la democracia en Cuba” y acusan al gobierno cubano de haber “asesinado a Osvaldo Payá y a Harold Cepero”. Que Insinúan sobre “posible participación del gobierno en su muerte” y subrayan que “Payá era un peligro para el Gobierno cubano”, que el “presunto accidente se produjo en circunstancias dudosas”, “no hay testigos” y que “hay que pedir a Amnistía Internacional y otras instancias internacionales que demanden al Gobierno cubano una exhaustiva investigación para esclarecer el hecho”.  De inmediato se articula el coro: algunos “voceros” (los mismos de siempre y algunos que se suman) hacen declaraciones con un léxico similar. Comenzando con una pre-fabricada ciberdisidente que desde La Habana y a través de sus adalides digitales (que costean, dirigen y posibilitan su quinta-columnismo), se considera con el derecho de analizar un accidente que ocurrió al otro lado del país y  -¡que casualidad!-, coincide hasta en los puntos y comas con lo que se dice en el sur de la florida. “

El sacrosanto parlamento europeo, que parece no percatarse de lo que está ocurriendo en Europa, levanta “su autorizada voz” (al menos ellos así se lo creen) hace declaraciones donde, por supuesto, se culpa al Gobierno cubano del “aparente accidente”. Ahora bien, observen esto y analicen ustedes mismos: (por mi parte no podría decir que se trata de una “acción soberana”, porque todo parece indicar que esta nueva campaña al igual que todas las otras, responde a una línea de trabajo contra Cuba, bien definida, bien orquestada y bien dirigida por nuestros vecinos del norte);  formando parte del coro anticubano, un portavoz del  Gobierno Chileno, quien  aparentemente no esta al tanto o no quiere estar al tanto sobre lo que está sucediendo con los mapuches en su propio país, se alza como paladín de los “derechos humanos” (al parecer los mapuches son “humanos sin derechos”) y exige al Gobierno Cubano que aclare las circunstancias en que fallecieron los “opositores Payá y Cepero”. Señores por favor, ¡respeten nuestra inteligencia!, no ofendan  nuestro discernimiento.

Y precisamente hoy, mientras redactaba estas líneas, escucho a través de uno de nuestros canales de TV una nota informativa, mediante la cual especialistas del Ministerio del Interior, que tienen a su cargo la investigación sobre las circunstancias en que se produjo el lamentable incidente a que hemos hecho referencia, de forma detallada explican las conclusiones a las que han llegado: el chofer del auto, el español Ángel Carromero Barrios, no mantuvo el control del automóvil, cuando circulaba a exceso de velocidad por una carretera que no admite esas velocidades. He ahí la “exhaustiva” investigación que los corifeos del imperio “demandaban” y sus incondicionales reiteraban. Cuba es un país donde impera la ley y en cualquier acontecimiento donde lamentablemente se produce la muerte de un ser humano, se investiga detalladamente para dilucidar responsabilidades. Como ya he dicho: la verdad se impone, ¿qué dirán ahora nuestros enemigos y sus compinches?

Un comentario sobre “De cómo se fabrica una campaña contra Cuba.

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: