Politólogos del Barrio (#Cuba)


Por: J. M. del Río

Los últimos  días han estado cargados de impactantes noticias. En nuestro mundo convulso, que proclamamos puede ser mejor, pasan tantas cosas todos los días que uno no deja de asombrarse. Veamos por “arribita” algunos de esos acontecimientos que han figurado en primera plana en nuestros diarios:

El miércoles 14 apareció el siguiente titular en el periódico Granma: “Estados Unidos una vez más aislado. 188 países contra el bloqueo a Cuba. Al imperio solo lo acompañaron Israel y Palau y se abstuvieron Islas Marshall y Micronesia”. Fue esta la vigésima primera ocasión consecutiva en que la Asamblea General de la ONU nos respalda abrumadoramente y nuevamente el prepotente gobierno imperial desconoce el llamamiento casi unánime de la comunidad mundial. “Nuestra política hacía Cuba permanecerá intacta” declaró displicentemente el Sr. Mark Toner, portavoz adjunto del Departamento de Estado.

No hay que ser un especialista en politología para sacar conclusiones de esta votación. En el barrio no lo somos, pero no por eso dejamos de decir lo que pensamos. Israel es la punta de lanza del imperio en el medio oriente y aunque su comportamiento en el campo internacional en ocasiones intenta aparecer como “independiente”, resulta evidente que sus lazos políticos, económicos y militares con los EE.UU. tienen tal magnitud que resulta imposible pensar que ese país pueda votar en algún evento internacional contra su principal mentor, a no ser que sea algo que afecte directamente la política con matices fascista que aplican los sionistas de Israel, en muchas ocasiones en detrimento de su propio pueblo.

Las tropas norteamericanas están en Palau desde la II Guerra Mundial, cuando expulsaron a los japoneses de esa región. La diminuta población de ese país ha rechazado la presencia norteamericana en su territorio y obtuvieron una mediatizada independencia en 1994.  Ese pueblo es otra de las víctimas del gobierno de los EE.UU., no podemos pedirle otra cosa a su gobierno.

Los otros dos pequeños estados que se abstuvieron Islas Marshall y Micronesia, son igualmente víctimas de los EE.UU. Solamente con recordar que islas de esa región del pacifico fueron utilizadas por los EE.UU. para sus ensayos de armas nucleares en las décadas del 40 y del 50 y que actualmente se observa entre los habitantes de esos países, especialmente de Islas Marshall,  un aumento de cáncer de tiroides y otras enfermedades atribuidas a la radiación y  tropas norteamericanas continúan siendo el “garante” (o el ocupante a perpetuidad) de la seguridad de esos territorios. ¿Qué van a hacer si los tienen agarrados por el gaznate?

Un día después de la votación comentaba un amigo en la bodega,  que en ocasiones él no tenía bien claro por qué insistíamos nosotros en acudir a la ONU “si los americanos se limpiaban lo que tú sabes con la resolución de esa organización, porque ellos pretende ser los que mandan allí”. Claro está que este amigo como muchos otros compatriotas tiene ese tipo de dudas.  Sobre el particular opinó mi amigo Cantaclaro que “nuestro país tiene que insistir con eso, porque es una forma de exponer la injusta y brutal política de guerra económica norteamericana contra Cuba, que más de 50 años después nos ha hecho mucho daño; pero no ha tenido éxito y eso es algo que hasta los más cercanos aliados del gobierno de los EE.UU., sobre todo en estos tiempos de crisis,  ven ahora con mucha más claridad”. “Por otra parte –expresó Cantaclaro- es cierto que el gobierno de los EE.UU. utiliza esas resoluciones en los menesteres que tu dices; pero recuerda lo que le sucedió a aquel Señor que hizo sus necesidades fisiológicas en un campo de caña y por no contar con otra cosa para asearse, utilizó una hoja de caña, que como bien tu sabes es dura y tiene espinitas y te puedes imaginar lo que le sucedió[1].  A los representantes del gobierno de los EE.UU. podría sucederles lo mismo y en cualquier momento los vamos a ver dando alaridos y quejándose[2]. Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe”.

Otro titular que me llamó la atención en estos días, aunque se ha vuelto cotidiano: “Policía reprime masiva manifestación en Madrid”. La Policía española respondió con palizas (y esas sin son palizas de verdad y no las que “nuestros opositores pacíficos” dicen que les propinan a ellos una inexistente “policía política”) y gases lacrimógenos a los manifestantes reunidos en las inmediaciones del Congreso de los Diputados de Madrid. ¿Podrían decirme mis “dilectos disidentes” si alguna vez ese implemento represivo se ha utilizado en Cuba?. La brutal actuación policial dejó decenas de heridos y detenidos. ¿Podría decirme alguien, bien sean los mercachifles de pacotilla que acusan a nuestros abnegados y modestos policías de propinarles “golpizas” y de no se saben cuantas cosas más que nunca pueden demostrar o algunos de sus mentores, si algo parecido a lo que está ocurriendo en Madrid ha ocurrido alguna vez en Cuba durante todos estos años de Revolución?.  En la Cuba del ayer, cuando el embajador yanqui era el procónsul  del país, si sucedían esas cosas y durante la dictadura de Batista más de 20 mil hombres y mujeres del pueblo fueron vilmente asesinados y sus cuerpos aparecían en cualquier calle de cualquier pueblo o ciudad o en guardarrayas y caminos y el plan de machete[3] y el fuste de “bichoebuey[4]” estaban a la orden del día. Claro que en aquella época los mercachifles de pacotilla, antecesores de los actuales, eran parte del pasatiempo y por supuesto nunca acusaron de violadores de los derechos humanos a esos vulgares asesinos.

Otra noticia que también se comentó y se sigue comentando por su reiteración, es la agresión sionista al territorio de Gaza. “La barbarie de Israel que los poderosos no condenan”. Es la referencia que se hace a una foto sobre como quedó una vivienda en el norte de Ciudad de Gaza, luego de un ataque de la aviación Israelí. Se explica que debajo de los restos de esos escombros se encontraban los cadáveres de diez personas, entre ellos cuatro niños, todas o casi todas pertenecientes a la familia de Yal Dalo, identificado como miembro de Hamas. Como acostumbra hacer la mafia y los cárteles de la droga, la vendetta se extiende a toda la familia.  No por cotidianas estas informaciones dejan de impactar la sensibilidad de cualquier persona decente.

En Cuba el Instituto de Meteorología  informa cotidianamente sobre el estado del tiempo y las proyecciones para los próximos días, se advierte sobre posibles lluvias, vientos del norte que producen frío y de potenciales tormentas o huracanes que pueden ocasionar grandes estragos. En Gaza el parte informativo no trata sobre los fenómenos atmosféricos, porque allí llueven bombas y no es la atmósfera la que produce esos efectos dañinos. La tormenta artificial de hierro y fuego la provocan los promotores de la Guerra  desde Israel. Siento respeto por el pueblo judío; pero no por los sionistas que quieren manipular a ese pueblo, que también  tiene derecho a la Paz. ¿Habrá mercachifles de pacotilla en Gaza, émulos de los de aquí, que como “disidentes” y “opositores pacíficos” al Gobierno Palestino sean capaces de ponerse al servicio de los sionistas en contra de su propio país?. Hagamos un ejercicio de imaginación. ¿No sentiría asco y repulsión, cualquiera persona con un elemental concepto de la ética, contra esos serviles cipayos?  Eso es lo que sentimos nosotros con relación a los tunantes de nuestro país que se especializan en el cipayismo y sirven incondicionalmente a sus mentores del imperio. Adversar ideas es una cosa. Ponerse al servicio del “norte revuelto y brutal que nos desprecia” es otra. Dejo a mis estimados lectores y lectoras el análisis conclusivo.

[1] En el barrio, con el debido respeto y sin apartarse del rico vocabulario cervantino, cuando se narran estos cuentos se utilizan expresiones más crudas y demostrativas.

[2] Idem.

[3] Especie de sable de aproximadamente un metro de largo y unos dos centímetros y medios de ancho, sin filo, que se utilizaba para golpear a las personas en las acciones represivas que realizaba la llamada “Guardia Rural” contra la población indefensa.

[4]  Especie de fusta  fabricada artesanalmente empleando el pene de un buey, que se forraba con tiras de cuero, dura y flexible y que  al golpear a una persona por cualquier lugar se doblaba y abarcaba un espacio mayor, produciendo un fuerte dolor que perduraba por varias horas.

Publicado el 11/26/2012 en Bloqueo, Ciberguerra, Derechos Humanos, economía, Estados Unidos, Guerra, Naciones Unidas, Política, Solidaridad y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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