Y no se acabó el mundo (#Cuba #FindelMundo)


Por: Istvan Ojeda
Hablando con propiedad, lo único verdaderamente útil de las ilusas profecías sobre el fin del mundo es que sacaron del anonimato a una cultura tan rica como la maya. En cambio, los verdaderos conocedores de esa civilización aseguran que el pasado 21 de diciembre comenzó una nueva era para la humanidad.

¿Qué se nos viene por delante entonces? La oportunidad de repensarnos el futuro e intentar establecer las prioridades de la Patria, grande o pequeña. A la primera se dibujan retos claves para el futuro de este Archipiélago indómito. Sí, porque los Lineamientos aprobados en el VI Congreso del Partido, aunque ordenados numéricamente, no son versículos o salmos a repetirse mecánicamente, apenas son pautas indicativas del camino escogido por la mayoría.

Entonces, hacerlos realidad no es cosa de retórica altisonante sino de toneladas producidas, dineros ahorrados, servicios eficientes, precios en descenso… en fin, una lista extensa de asuntos que deberán poner a nuestra economía a la altura que esperan la mayoría de los más de 11 millones de cubanos.

Las leyes, como las palabras, no traerán por sí solas los cambios aún cuando éstas indiquen las reglas a respetar. Los pasos hacia adelante serán posible si vencemos el inmovilismo y la indolencia. Si enfrentamos con decisión cierto “instinto de conservación” que, a larga, sólo les hace el juego a los verdaderos enemigos del país.

El calendario de la Piedra del Sol indica la apertura de un nuevo ciclo en nuestras vidas y desde luego, cada cual hará su propio resumen, sopesando los frutos de las decisiones tomadas e intentando asirse a sus sueños. Por eso el estrechón de manos, el abrazo entrañable o hasta el beso en los labios el 31 de diciembre apenas estaría marcando una pausa en el perenne empeño por la prosperidad, la salud y la felicidad.

Científicos se ven obligados a combatir los rumores tras recibir más de 5.000 preguntas de ciudadanos preocupados que temen que se cumpla el supuesto apocalipsis maya el 21 de diciembre

Por ABC

13/12/12

A pocos días para que, según erróneas interpretaciones del calendario maya, el mundo llegue a su fin, la NASA se ha visto obligada a impartir su pedagogía científica para combatir los rumores apocalípticos. En realidad, lleva mucho tiempo intentando aclarar pacientemente que nada sucederá ese día, al menos ningún cataclismo cósmico, como el choque de la Tierra con otro planeta, el impacto de un asteroide gigante o una llamarada solar que acabe con nuestra civilización. Pero por increíble que parezca, todavía hay gente que teme que algo tremendo caiga sobre sus cabezas el 21 de diciembre. La página web de David Morrison, director del Centro Carl Sagan de la NASA, llamada «Ask an Astrobiologist» («Pregunta a un astrobiólogo») y dedicada a combatir los rumores sobre 2012, ha recibido más de 5.000 preguntas sobre este asunto, consultas cada vez más numerosos a medida que se aproxima la fecha «fatídica». Morrison ha respondido a 400 de estos correos y hace unos días ofreció junto a otros científicos de la agencia espacial una conferencia de la mano de Google + para tratar de calmar a los más asustados y explicar por qué no hay nada que temer.

Esos miedos se basan en unas malas interpretaciones del calendario maya. El día 21, fecha del solsticio de invierno, termina un ciclo del calendario llamado baktun 13. Aunque los arqueólogos y expertos coinciden en que los antiguos mayas no se referían a ese día como apocalíptico, los rumores se han extendido con facilidad. «Esto es solo una fantasía fabricada», asegura Morrison. Pero con consecuencias en la vida real. El científico ha recibido un amplio número de correos electrónicas de personas preocupadas por lo que pueda suceder, especialmente jóvenes y niños. Algunos dicen que no pueden comer o dormir por su angustia y, lo que es mucho más grave, incluso hay quien ha expresado tendencias suicidas. «Para muchas personas esto (el fin del mundo en 2012) resulta una broma, otras lo ven como un misterio, pero hay algunas que están verdaderamente preocupadas», dice el astrobiólogo.

¿Dónde está Nibiru?

Los científicos escogieron varias preguntas enviadas a su web para explicar qué es lo que no va a ocurrir. Por ejemplo, según recoge la web Space.com, la astrofísica Lika Guhathakurta aclaró por qué ninguna llamarada solar achicharrará la Tierra. Aunque es cierto que el Sol se encuentra actualmente en una fase de gran actividad y las grandes llamaradas solares pueden afectar a los sistemas electrónicos y de comunicaciones, los satélites que estudian el Sol nos advertirían con tiempo para que las autoridades pudieran compensar la actividad electromagnética adicional cuando llegara a nuestra atmósfera.

Don Yeomans, científico planetario que rastrea objetos cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL) asegura que ningún mundo llamado X o Nibiru, cometa o asteroide amenaza con chocar contra nosotros el 21 de diciembre. Una idea de lo más absurda, ya que un planeta que chocara contra el nuestro en tres semanas sería ahora mismo uno de los objetos más brillantes del cielo después del Sol. Además, el único asteroide cercano que se espera pasará el 13 de febrero de 2013 y se acercará a 6.378 kilómetros de nosotros. No va a golpearnos.

Otros rumores como que el campo magnético de la Tierra se revertirá o que el planeta va a viajar a casi 30.000 años-luz y caer en el agujero negro del centro de la Vía Láctea, también han sido desmentidos.

Un complot de los gobiernos

La última pregunta (a mediodía de este lunes 3 de diciembre) que la web de Morrison ha recibido sobre este asunto incidía en cómo la gente podía saber que los gobiernos y la NASA no están ocultando información sobre el fin del mundo. La respuesta del científico es que ningún gobierno ni organización podría controlar a los millones de científicos independientes en todo el mundo ni a la gente que mira el cielo. Si algo fuera a chocar contra nosotros, cualquiera podría verlo.

Los científicos de la NASA advierten de que, lejos de supersticiones absurdas sobre catástrofes cósmicas, la preocupación por el destino de la Tierra debería estar centrada en otros problemas, como el cambio climático. «La mayor amenaza para la Tierra en 2012, a finales de este año y en el futuro, es la propia especie humana», señala con acierto Mitzi Adams, astrónoma solar en el Centro Marshall para Vuelos Espaciales.

Las profecías mayas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: