#Cuba emprende actividades por Día Mundial de la Salud.


Cuba realiza por estos días una serie de actividades encaminadas a resaltar el Día Mundial de la Salud, que se celebra el 7 de abril y en este año está dedicado a prevenir y detectar a tiempo la hipertensión arterial.

El programa para la efeméride incluye intercambios, debates y socialización sobre la temática en salas de esperas de todas las instituciones del sector, así como actividades recreativas, culturales y deportivas.

La estrategia es promover una alimentación saludable, actividad física y prevención del tabaquismo, factores que favorecen la aparición de la dolencia.

El Día Mundial de la Salud se celebra desde 1950 cada 7 de abril, en correspondencia con el aniversario de la creación del organismo sanitario internacional, en 1948, y constituye una oportunidad para centrar la atención en importantes cuestiones de salud pública que afectan a la comunidad internacional.

Cuba siempre saluda la efeméride con un amplio plan de promoción y alerta sobre el tema en cuestión.

La hipertensión arterial afecta a la población de todas las regiones del mundo, atendiendo a múltiples factores de índole económico, social, cultural, ambiental y étnico.

Se valora como hipertensión discreta cuando la tensión arterial sistólica (alta) es de 140-159 y la diastólica (baja) es menos de 80; moderada, 160-179 con 100-109; severa, 180-209 con 110-119, y muy severa 210 y más con 120 y más.

Los síntomas más frecuentes son el dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, sangramiento por la nariz, aunque también pueden aparecer déficit neurológico y alteraciones visuales (candelillas).

Esta dolencia califica como el principal factor de riesgo en el orbe y el padecimiento que ocasiona más muertes.

Su prevalencia ha estado en aumento y se estima que 691 millones de personas en el planeta la padecen, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De los 15 millones de personas fallecidas al año por enfermedades circulatorias, 7,2 millones son por Enfermedades Coronarias del corazón y 4,6 millones por Enfermedad Vascular Encefálica, y en la mayoría de ellas la hipertensión arterial está presente.

La frecuencia de ese mal aumenta con la edad, y está demostrado que después de los 50 años casi la mitad de la población la padece.

Según las investigaciones de la OMS, entre 10 y 30 por ciento de los adultos en todo el planeta tiene hipertensión arterial y entre 50 y 60 por ciento tendría una mejor calidad de vida si si redujera sus cifras tensionales.

Numerosos estudios realizados confirman su asociación con otras afecciones como la obesidad, la inactividad física, la diabetes mellitus de larga duración, el alcoholismo, el tabaquismo, la gota y la hiperuricemia.

En Cuba, alrededor del 33 por ciento de la población adulta es hipertensa, lo que significa que más de 2,2 millones de personas están diagnosticadas con esta enfermedad.

Además, la hipertensión constituye la mayor causa de discapacidad del país y la mayoría de los gastos del sector de la Salud son provocados precisamente por ese padecimiento.

Estudios sanitarios en el país revelan que en las zonas rurales hay menos de esos enfermos que en las ciudades, donde generalmente los niveles de estrés, los hábitos alimenticios y la falta de ejercicios muestran una tendencia no favorable para lograr la armonía necesaria que se obtiene mediante una dieta adecuada, reforzada con frutas y vegetales y baja de sal.

Las autoridades del sector, mediante el sistema de Atención Primaria de Salud (Consultorios del Médico y la Enfermera de la Familia, en cada barrio), mantienen una vigilancia estricta sobre los pacientes hipertensos y con tratamiento permanente indicado.

Para mejorar el seguimiento, se aplican monitoreos ambulatorios mediante un aparato electrónico llamado Hipermax, de producción nacional, el cual registra y archiva las variaciones de estos parámetros en 24 horas y facilita, por tanto, hacer estudios certeros al respecto y poner una medicamentación más adecuada a cada individuo.

Fidel M. Cáceres Lóriga, especialista en Medicina General Integral y jefe del Departamento de Docencia y Perfeccionamiento del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de La Habana, sostiene que la hipertensión es una dolencia que constituye un problema global, pero es evitable y tratable.

Explicó que para revertir este proceso en función de la salud del hombre y su calidad de vida es necesario hacer cambios de estilo de vida, dirigidos al consumo de hortalizas y vegetales, disminuir la ingestión de grasas saturadas y de sal, mantener un peso adecuado, practicar ejercicios físicos, eliminar o disminuir a niveles no dañinos la ingestión de alcohol y no fumar.

Así, en el enfrentamiento de la hipertensión arterial es tan importante un estilo de vida saludable como desarrollar programas de prevención y detección temprana del padecimiento.

 

Publicado el 04/05/2013 en Cuba, Salud, Sociedad y etiquetado en , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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