¿Cómo crear a un niño bueno? (#Cuba #EEUU)


imagesPor Marilys Suarez Moreno

Un infante es bueno cuando manifiesta una conducta adecuada, responde a un conjunto de hábitos adquiridos, cuando toda su vida esta correctamente organizada y cada una de las tareas diarias que realiza recibe las influencias educativas de las personas que lo rodean.

 Como es de suponer, los padres son los principales responsables de la educación familiar de los hijos. Corresponde a ellos establecer y vigilar esa autoridad, las obligaciones que los niños deben cumplir, para convivir en el hogar y en la sociedad.

 Que el niño manifiesta una buena conducta, no quiere decir que obedezca ciegamente a los padres. Los adultos no pueden imponer el cumplimiento de las obligaciones a los niños, pues cuando se actúa bajo una presión externa las cosas se hacen a disgusto y nunca se comprenden las razones que justifican dicha conducta.

 Para lograr que el menor llegue a actuar, porque comprende que debe ser un niño bueno, y ayudar así a los que les rodean, es necesario comenzar a formar, desde su primera infancia, algunas cualidades de su personalidad.

Un pequeño, digamos de dos años, actúa en gran medida para complacer a las personas que lo quieren. Su mayor deseo es conquistar a mamá  o a papa y repetirá y aprenderá cualquier conducta que cause alegría a sus padres. Este deseo se mantiene hasta los inicios de la edad escolar, etapa en la cual querrá agradar a la maestra o el maestro, tanto como a sus mayores. Entonces también tratará de comportarse como el docente espera que lo haga. A medida que avanza en grados, su mayor preocupación es el colectivo de sus compañeros y tratará de ajustar su comportamiento a las exigencias de su grupo. Pero antes de llegar a esta etapa tan avanzada de su desarrollo, debe haber recibido una preparación en el hogar y en los primeros grados de la escuela. Volvamos a la etapa preescolar.

¿Cómo es que el menor  llega a hacer lo que sus padres desean?  ¿Cómo saber qué cosas agradan a mama y a papa? Sabido es que el menor comienza por imitar lo que hacen los mayores que tiene a su alrededor y especialmente a aquellas personas a quienes más quiere. Este es realmente el inicio de la educación infantil, por eso se insiste tanto sobre la importancia del ejemplo. Pero no basta con un ejemplo aislado. Se trata de un ejemplo frecuente y mejor aun, sistemático. Además, el menor debe tener la posibilidad, las habilidades previas y las condiciones ambientales adecuadas para imitarlo.

Es importante que todo aprendizaje por el ejemplo vaya acompañado de las explicaciones paternas. Debe comprender, de acuerdo al desarrollo de su lenguaje y de su pensamiento, algunas razones del por qué hace cada cosa (al principio basta con que comprenda mediante algún patrón, que lo que hace es bueno para sí mismo). Estas explicaciones serán sencillas y fáciles de comprender. En general, las palabras no deben sustituir los hechos, sino apoyarlos, reforzarlos.

Tan pronto el menor comience  a controlar su conducta, a comportarse como el niño o la niña buena que desean sus padres, es necesario estimularlos, premiar sus esfuerzos y resultados.

Un comentario sobre “¿Cómo crear a un niño bueno? (#Cuba #EEUU)

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: