Con nuestra casa, no nos entendemos


Por Leticia Martínez Hernández Una hamaca frente a la otra. La sombra densa de unos mangos bien frondosos, de esos dulces como solo saben crecer en tierra santiaguera. De un lado el pacificador, el hombre que había cerrado el paso a la independencia con un pacto irrespetuoso firmado entre cubanos indignos; del otro lado, un... Leer más →

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: