“Militares sí, policía no”. Los gritos, aunque cueste entenderlo, son de seguidores de Evo Morales. Y no son anacrónicos. Son de este mismo martes en la Avenida Mariscal Santa Cruz protestando contra el golpe de Estado sufrido por Evo Morales. Gritos a favor de las Fuerzas Armadas que el pasado domingo, cuando la presión sobre el entonces presidente estaba en su punto álgido, pidieron su renuncia. Esa sugerencia hecha por parte del comandante en jefe del Ejército fue la gota que colmó el vaso para la marcha del presidente indígena. Por mucho que se pregunte a los manifestantes, ellos prefieren cargar tintas contra la Policía y llamarlos vendidos que atacar al ejército.

Los casi 14 años de Evo Morales en el poder se caracterizan por su cercanía con las Fuerzas Armadas. Tanto es así, que los propios militares le cantaban un himno “Evo tú eres la voz / que al antiimperialismo fue quien la enfrentó” decían un par de versos. “Las Fuerzas Armadas han formado parte de políticas del gobierno como la Empresa de Construcción del Ejército para las infraestructuras del Estado hasta la entrega de bonos como el que se daba a los estudiantes a final de año”, explica el politólogo Ludwig Valverde, quien muestra en ese ejemplo la importancia que tenían para el gobierno del MAS.