Archivo del sitio

Con nuestra casa, no nos entendemos


Por Leticia Martínez Hernández

Una hamaca frente a la otra. La sombra densa de unos mangos bien frondosos, de esos dulces como solo saben crecer en tierra santiaguera. De un lado el pacificador, el hombre que había cerrado el paso a la independencia con un pacto irrespetuoso firmado entre cubanos indignos; del otro lado, un mulato terco que no bajaría su arma mambisa sin la libertad que tanta sangre había costado.

Cuenta Martí en su Diario de Campaña que “Martínez Campos lo fue a abrazar, y Maceo le puso el brazo por delante”. No había acuerdo mientras a la paz le faltara la independencia. No nos entendemos, dijo el hijo de Mariana, y en aquella manigua espesa no hubo más pacto que romper el corojo ocho días después.

Muchos años más tarde, para Fidel, “con la Protesta de Baraguá llegó a su punto más alto, llegó a su clímax, llegó a su cumbre, el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo”. Desde entonces la frase del Titán se convirtió en el santo y seña de todo revolucionario inconforme.

Lee el resto de esta entrada

Maceo y Che, hoy…


Por Daily Sánchez Lemus/Razones de Cuba

El ejemplo de ambos los hermana más allá de la fecha. Los dos fueron  hermosos, exigentes, enteros, valientes, patriotas y amantes. Quizás por eso transitaron, en tiempos diferentes, el mismo camino de riesgos por un ideal que luego les demostró cuánto puede lograr la voluntad humana.

El Che pudo ver el triunfo en Cuba que a Maceo le negó el enemigo en San Pedro, pero en la continuidad persisten siempre los ejemplos de quienes nos antecedieron. Por eso una celebración trasciende las 24 horas del 14 de junio y puja por mantener la presencia de la rebeldía en lo cotidiano.

Lee el resto de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: