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El zurdo, Santiago Feliú


Por: Octavio Fraga Guerra.

Se nos fue sin previo aviso. Sin despedidas y grandilocuentes discursos pues siempre volvía. Ni tan siquiera nos dejó en la puerta de sus andanzas, esos poemas de agudas dimensiones que gestó como siluetas tejidas de mar. No cargó con nada para ese viaje largo y profundo. Ni tan siquiera se llevó su mochila de papeles pautados que persisten lúcidos y risueños. Lee el resto de esta entrada

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